domingo, 9 de noviembre de 2014

Adiós...

            Tuviste la oportunidad de salvarme pero preferiste derrumbarme, me dejaste allí tirado, donde mueren los sueños, donde vimos juntos el amanecer, donde contemplé  tu cuerpo por primera vez.
     Pudiste haberme llevado al paraíso, haber recorrido el mundo de mi mano, ser la princesa de mi historia, pero preferiste ser  “la chica” de  un capítulo del libro de cualquier infeliz.
     Habrías tenido la oportunidad de ser algo más que un polvo, algo más que un cuerpo, algo más que un trozo de carne, pero decidiste que el que te follaba a diario iba a ser el que iba a compartir el resto de tus días.

     Hubieras sido la mujer  de mis sueños, la sonrisa de mi cara, un paseo al atardecer, una caricia a media noche, un “te quiero” al despertar, una guerra de almohadas que terminara en besos eternos… Pero, te fue más fácil decir adiós…